Sheijuu. [Español]

Capitulo 23: Los ojos en el agua.

  • Next Chapter

# Capítulo 23

## Los ojos en el agua

Llevaba varios días vagando sin dirección concreta cuando ocurrió. No buscaba nada en particular. Solo caminaba. Comía lo que encontraba, cuando encontraba algo. Dormía cuando el cuerpo lo exigía, aunque el sueño no traía descanso, solo el vacío de no estar despierto. A veces, cuando el cansancio era demasiado, se sentaba en alguna roca o contra el tronco de un árbol muerto, y se quedaba mirando el horizonte sin verlo realmente.

Majull hablaba poco. Solo lo necesario. Dándole tiempo. Sheijuu no sabía si agradecérselo o si preferiría que el guardián hablara más, que llenara el silencio con algo que no fuera el eco de sus propios pensamientos. Pero no pedía nada, y Majull no ofrecía nada que no fuera su presencia silenciosa.

Aquella mañana llegó a un lago pequeño. Tranquilo. Rodeado de pinos de agujas grises, muchos de ellos secos, con las ramas desnudas apuntando al cielo como dedos esqueléticos. El agua era oscura por la sombra de los árboles, casi negra en los bordes, y tan quieta que parecía un espejo imperfecto. El olor a pino y a tierra húmeda llenaba el aire, mezclado con el aroma más tenue de algo que se estaba pudriendo lentamente en las orillas. El frío de la mañana se colaba bajo su ropa, y Sheijuu sintió que el viento movía su cabello sin fuerza, como si también estuviera cansado.

Se agachó a beber.

El agua estaba fría, casi helada, y al contacto con sus labios sintió un pequeño alivio que duró apenas un instante. Se quedó allí, con las manos apoyadas en la orilla, sintiendo la humedad en sus dedos, y entonces vio su propio reflejo.

Se quedó inmóvil.

Sus ojos no eran los mismos. La grieta de luz pálida que había cruzado su iris desde la fusión seguía allí, pero ya no era una sola. Había dos más. Dos grietas nuevas, más finas que la primera, que se ramificaban desde el centro hacia los bordes como fracturas en un vidrio que no se había roto del todo. Eran apenas visibles si no se las buscaba, pero ahí estaban, moviéndose ligeramente con cada parpadeo.

Sheijuu retrocedió. El reflejo lo siguió, como siempre, pero esta vez no era el rostro que esperaba ver.

—Majull.

—Lo sé.

—¿Qué es esto?

—Las runas residuales. De la pelea contra el Primordial.

Unauthorized usage: this narrative is on Amazon without the author's consent. Report any sightings.

Sheijuu no respondió de inmediato. Se quedó mirando su reflejo, sintiendo una mezcla de frío y de algo más, algo que no sabía nombrar. Sus dedos, todavía húmedos, tocaron el borde de su ojo, como si pudiera sentir las grietas al tacto.

—¿Residuales?

—Las runas que despertaron durante el combate, las que usaste sin control, no han desaparecido por completo. Tu cuerpo las está procesando todavía. Algunas han dejado una marca temporal en tus ojos.

—¿Volverán a la normalidad?

—Si todo sigue su curso normal, en unos días volverás a tener una sola grieta. La del Vacío. Las otras dos son solo el eco de lo que usaste durante la pelea.

Sheijuu siguió mirando su reflejo. Las tres grietas se movían ligeramente con cada parpadeo, como si estuvieran vivas, como si algo respirara debajo de la superficie de sus ojos. El agua estaba tan quieta que el reflejo era casi perfecto, y por un momento, Sheijuu sintió que estaba mirando a otra persona, a alguien que no conocía.

—¿Y si no vuelve?

La pregunta salió casi sin que él la planeara. Majull tardó en responder, y Sheijuu notó que el guardián estaba eligiendo las palabras con cuidado.

—Volverá. Lo hará. Pero incluso si no lo hiciera, no cambiaría lo que eres. Tus ojos no te definen. No ahora, ni nunca, realmente.

Sheijuu no respondió. Se quedó mirando su reflejo, sintiendo el peso de las palabras de Majull. No era una respuesta que lo tranquilizara, pero tampoco era una que pudiera descartar.

—Los animales —dijo finalmente—. Los que vimos mirando hacia el pilar. Los que tenían esos ojos blancos, con las grietas. ¿Esto es lo mismo?

—No. Los animales habían sido dominados. Su voluntad había sido reemplazada por la del pilar. Tú no. Lo que ves en tus ojos no es una cadena. Es una herramienta. Algo que está despertando en ti, no algo que te está controlando.

Sheijuu se quedó en silencio un momento más, observando las tres grietas en su iris, las fracturas que se movían con cada parpadeo. Pensó en los animales hipnotizados que habían visto a lo largo del camino, el ciervo agonizante del que no había podido hacer nada, los cuervos que observaban sin moverse desde los tejados de las aldeas vacías. Había algo en aquellos ojos que le producía un miedo que no podía nombrar: la certeza de que aquellos seres ya no eran dueños de sí mismos, de que su voluntad había sido reemplazada por la de otro. El miedo de ser como ellos, de perder el control de su propio cuerpo, de convertirse en una herramienta sin voluntad.

—No me siento diferente —dijo—. Pero tampoco me siento igual.

—Eso es normal. Y es bueno. Los que no sienten el cambio son los que ya han perdido su percepción.

Sheijuu no respondió. Se quedó mirando su reflejo un rato más, sintiendo el frío del agua en sus dedos, el viento en su rostro, el silencio del lago a su alrededor. Algo en su postura cambió, casi imperceptiblemente. No era aceptación. No todavía. Era el primer paso, el gesto de no apartar la mirada, de decidir que aunque no entendiera lo que estaba pasando, iba a seguir adelante.

—¿Cómo hago para que vuelvan a la normalidad? —preguntó finalmente.

—No hay forma de forzarlo. Tu cuerpo las está procesando a su propio ritmo. Si todo sigue el curso que espero, en unos días volverás a tener solo la del Vacío. Pero no puedo prometerte que sea exactamente así. Es la primera vez que veo algo como esto.

Sheijuu asintió, sin añadir nada más. Se quedó junto al lago durante un rato, observando su reflejo en el agua oscura, sintiendo el viento frío en su rostro. Las tres grietas seguían allí, moviéndose ligeramente con cada parpadeo, y ya no apartaba la mirada de ellas.

Cuando finalmente se puso de pie, su postura era diferente. No había cambiado mucho, no era una transformación visible, pero algo en la forma en que sostenía los hombros, en la manera en que miraba hacia delante, sugería que había hecho las paces—aunque fuera solo un poco—con lo que estaba viendo. El paisaje seguía siendo gris, el cielo seguía estando cubierto de nubes, y el lago seguía reflejando su rostro con las tres grietas que ahora formaban parte de él. Pero Sheijuu ya no sentía que estaba mirando a un extraño. Estaba mirando a alguien que, aunque no entendía del todo lo que estaba ocurriendo, había decidido que iba a seguir adelante.

—Sigue caminando —dijo Majull, como si hubiera leído su pensamiento.

—Sí.

Sheijuu se alejó del lago, dejando atrás su reflejo y las tres grietas en el agua oscura. El viento movió los pinos a su alrededor, y el silencio del bosque lo acompañó mientras continuaba su camino, un paso tras otro, en dirección a lo que todavía no sabía que estaba buscando.

**Fin del Capítulo 23.**

If you find any errors (non-standard content, ads redirect, broken links, etc..), Please let us know so we can fix it as soon as possible.

Report

Use arrow keys (or A / D) to PREV/NEXT chapter